El sistema nervioso autónomo regula nuestra respuesta al estrés y la seguridad. Comprender sus estados —lucha, huida, congelación, seguridad— es clave para la recuperación del trauma.
El sistema nervioso autónomo guarda el registro del trauma en el cuerpo, mucho antes de que el cerebro consciente lo procese. Entender sus respuestas defensivas —lucha, huida, congelación y colapso— es fundamental para la recuperación del trauma.