Clínica del Trauma
Mtra. Valentina Rojas · Psicoterapeuta | Especialista en Estabilización y Trauma Complejo · 2025-08-10 · 13 min de lectura · Revisión clínica
Respuesta rápida: La estabilización es la primera fase del modelo trifásico de tratamiento del trauma propuesto por Judith Herman. Consiste en establecer seguridad, desarrollar habilidades de regulación emocional y fortalecer los recursos internos del paciente antes de abordar directamente las memorias traumáticas. Omitir esta fase es una de las causas más frecuentes de retraumatización en terapia.
Judith Herman propuso en 1992 un modelo de tratamiento del trauma en tres fases: (1) Estabilización y seguridad, (2) Procesamiento de las memorias traumáticas, y (3) Reconexión con la vida. Aunque el modelo tiene más de 30 años, sigue siendo el estándar clínico para el abordaje del trauma complejo.
La fase 1 se centra en la construcción de seguridad en múltiples niveles: seguridad externa (entorno), seguridad relacional (alianza terapéutica) y seguridad interna (capacidad de autorregulación). Sin estos cimientos, el procesamiento de memorias traumáticas puede desestabilizar al paciente y producir retraumatización.
No se puede hacer trabajo de procesamiento del trauma sin primero haber establecido la seguridad. No hay atajos.
Un protocolo de estabilización integral incluye múltiples componentes que se trabajan de forma simultánea y progresiva a lo largo de las sesiones iniciales.
• Psicoeducación sobre el trauma y el sistema nervioso • Técnicas de grounding y anclaje al presente • Regulación de la ventana de tolerancia • Desarrollo de recursos internos (lugar seguro, figuras protectoras) • Construcción de la alianza terapéutica • Trabajo con partes protectoras (en marco IFS) • Establecimiento de contención emocional entre sesiones
En la práctica clínica, la estabilización es frecuentemente abreviada o saltada por completo. Esto puede ocurrir por presión institucional para 'avanzar rápido', por desconocimiento del modelo trifásico, o por la demanda del propio paciente que quiere 'ir al grano'. Los resultados de omitir esta fase pueden ser graves.
No existe un número fijo de sesiones para la estabilización. Los criterios para avanzar al procesamiento de memorias son funcionales, no temporales:
• El paciente puede identificar y nombrar sus estados emocionales • Cuenta con al menos 3 técnicas de autorregulación que utiliza fuera de sesión • La ventana de tolerancia se ha expandido de forma observable • La alianza terapéutica es sólida y reparable tras rupturas • Las conductas de riesgo (autolesiones, abuso de sustancias) están contenidas • El paciente comprende la lógica del tratamiento y da consentimiento informado para la fase 2
Depende de la severidad del trauma. Para trauma agudo de evento único, puede bastar con 4-8 sesiones. Para trauma complejo con disociación, la estabilización puede extenderse de 6 meses a más de un año. La duración no indica fracaso terapéutico sino rigor clínico.
El riesgo principal es la retraumatización: el paciente se ve expuesto a material emocional abrumador sin contar con los recursos internos para procesarlo. Esto puede producir descompensación, aumento de síntomas disociativos, crisis suicidas o abandono del tratamiento.
No. La estabilización no es evitación — es preparación estratégica. Es la diferencia entre lanzarse a nadar sin saber y aprender primero las técnicas básicas. La meta siempre es llegar al procesamiento, pero desde una base de seguridad que permita hacerlo de forma efectiva.